lunes, 25 de agosto de 2008
la última noche
"Me gusta la idea de una película que tiene lugar en un período de 24 horas", declara el director Spike Lee. Lee ya había experimentado con una historia que tiene lugar en un solo día en "Do The Right Thing" (Haz lo que debas), cuyo guión recibió una nominación al Premio® de la Academia, y le apetecía seguir explorando este recurso.
La idea surgió gracias a la aclamada novela de David Benioff, que se publicó en 2001. Antes de su publicación, Industry Entertainment y Tobey Maguire adquirieron la opción de compra de la novela de Benioff para llevarla a la pantalla. A la productora Julia Chasman y al Productor Ejecutivo Nick Wechsler les fascinó el material y estaban deseando darle al autor novel la oportunidad de escribir un guión inspirado en la novela. "Supuse que nadie conocía la historia mejor que yo", declara el escritor David Benioff.
El hecho de que Monty Brogan, el protagonista - que interpreta Edward Norton, el actor galardonado con un Premio® de la Academia - no fuera una persona honrada sino un condenado por tráfico de drogas no inquietó nada a Spike Lee.
El director nos lo explica: "No elijo las películas que dirijo en función de la simpatía que me inspiran los personajes. Monty Brogan es un traficante de drogas y supongo que hay personas a las que no les caerá bien. Pero, muchas veces, los personajes antipáticos son los que hacen que una película sea buena porque normalmente sus historias son más interesantes. Así es como elijo mis proyectos: elijo historias que me interesan".
Edward Norton añade: "Un actor no puede juzgar el potencial de una película o de un personaje en función de las elecciones que hace y que él probablemente jamás haría porque, si no, nunca trabajaría".
Y continúa: "Monty es un traficante de drogas, lo que no significa necesariamente que sea mala persona. Sus amigos, su familia y él tienen sentimientos encontrados sobre los demás y sobre el camino que ha tomado. En mi opinión, el guión parece sacado de la vida real y eso no es algo habitual".
La oportunidad de dirigir una película de grupo fue otro de los factores que convenció a Lee; la película trata sobre Monty Brogan, pero también de los personajes que rodean a Monty Brogan: su familia y sus amigos. "Me interesaba lo que piensa Monty, pero también las personas que lo rodean", declara el director. "Para ellos también es muy duro que Monty vaya a ingresar en prisión en 24 horas. ¿Qué le dicen? ¿Cómo actúan durante esas últimas 24 horas? ¿Hablan sobre ello? O ¿simplemente le dicen: 'Vamos a emborracharle para que se divierta'?".
"Esta historia reflexiona sobre temas que nos son familiares", afirma Norton. "Todos tenemos amistades con las que hemos acabado perdiendo el contacto. A veces, estás con alguien que conoces de toda la vida y piensas: 'si te conociera ahora no seríamos amigos'. Pero el pasado que habéis compartido os mantiene unidos. El guión se centra en el modo en que se desarrolla la amistad, que se mantiene a pesar del resentimiento que ha ido surgiendo y que no se ha expresado, y el modo en que las personas van distanciándose sin ni siquiera darse cuenta".
Barry Pepper, que interpreta a Slaughtery, un amigo de toda la vida de Monty, es consciente de que a pesar de lo turbulentas que son las relaciones que se desarrollan en la película, se fundamentan en el amor y no en el odio. Nos lo explica: "Son emociones básicas a las que se enfrentan todos los amigos. Siempre sentimos celos o deseamos lo que tienen los demás. En mi opinión, esos sentimientos están muy presentes en nuestra amistad. Por eso, las emociones son tan violentas en la película. Pero la palabra odio es demasiado fuerte para definir lo que sienten el uno por el otro. La palabra amor se adecua mucho mejor, porque al final se dan cuenta que se quieren como hermanos aunque no aprueben el camino que el otro ha seguido en la vida y deseen que todo fuera como cuando eran niños".
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Escuché una vez que el cine es ponerse delante de una ventana ciega para creer por unos instantes que podemos ser esos otros. Ventana, espejo... pero, ¿no creéis que hay más cosas en la vida? ¿Para qué desearlas si no pueden ser nuestras? Por mi parte, sólo busco algo sencillo: sólo busco un momento que dure eternamente. Me pasa porque ya no me acuerdo de olvidarme de esas cosas. Y es que, ¿qué nos queda sino para entretener la propia locura? La lectura, sí, pero... ¡Qué montón de libros! ¿Son todos diferentes? Si es cierto que cada cenicienta tiene su medianoche, por fin uno descubre tarde que se llega más lejos con una palabre amable y una pistola, que sólo con una palabra amable. Resta el consuelo de aprender que vale más la pena no comprar la felicidad, sino sobornar la infelicidad. Y es que las traiciones en tiempo de guerra son infantiles comparadas con las traiciones en tiempo de paz. Ella me dijo que después de lo que habíamos hecho, el matrimonio entre nosotros era imposible. Me pregunto cómo he tenido el valor de ir al encuentro de lo prohibido con ésta calma, con ésta determinación. Me despedí pensándole al oído:
-Antes de conocerte no sabía lo que era sufrir.
Pero todos hemos sentido que matar lo que amas, si no puedes tenerlo, es algo muy natural. Descubres tiempo después que a veces no hacemos cosas que queremos hacer para que los demás no sepan que queremos hacerlas. Siempre podrás decirle que te ha conocido en un momento extraño de tu vida y... ¡felicidades! ahora sí que estás más cerca de tocar fondo.
- ¿Le molesta que no fume?
Si la maldad es un punto de vista lo tuyo ya no son formas, son alardes. Últimamente me hacen gracia muchas cosas, pero no son graciosas. Da un poco de miedo, pero es bonito... tener tanto que perder es bonito. La respuesta está en entender a los demás, no en querer ser como ellos. El mejor ejemplo es que para encontrar a su semejante, un irlandés siempre tiene que hablar con Dios:
- ¡Si padre!
El todopoderoso responde:
- Déjate de tonterías y contesta a la puta pregunta.
-Antes de conocerte no sabía lo que era sufrir.
Pero todos hemos sentido que matar lo que amas, si no puedes tenerlo, es algo muy natural. Descubres tiempo después que a veces no hacemos cosas que queremos hacer para que los demás no sepan que queremos hacerlas. Siempre podrás decirle que te ha conocido en un momento extraño de tu vida y... ¡felicidades! ahora sí que estás más cerca de tocar fondo.
- ¿Le molesta que no fume?
Si la maldad es un punto de vista lo tuyo ya no son formas, son alardes. Últimamente me hacen gracia muchas cosas, pero no son graciosas. Da un poco de miedo, pero es bonito... tener tanto que perder es bonito. La respuesta está en entender a los demás, no en querer ser como ellos. El mejor ejemplo es que para encontrar a su semejante, un irlandés siempre tiene que hablar con Dios:
- ¡Si padre!
El todopoderoso responde:
- Déjate de tonterías y contesta a la puta pregunta.
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